La charla de Axel Kicillof con vecinos de Magdalena

La charla de Axel Kicillof con vecinos de Magdalena

El 15 de octubre el candidato a gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, llegó a Magdalena a bordo de su emblemático Renault Clio. Antes del acto abierto con su militancia en el Club Villa Garibaldi, Kicillof en un encuentro a puertas cerradas con representantes de la sociedad magdalenense, recibió las inquietudes de distintos sectores de la vida magdalenense, acompañado por el ex intendente Fernando Carballo y la candidata Patricia Añaños.

El martes pasado Axel Kicillof por fin llegó a Magdalena con su famoso Renault Clio. El primer punto de encuentro con los magdalenenses fue una reunión semi pública con más de 50 vecinos, referentes sociales y políticos. Allí el candidato a gobernador se hizo eco de una serie de planteos sobre la situación en distintos ámbitos de nuestro partido a través de las voces de varios vecinos: Tomás Repetto, del Sindicato de Educadores en Contexto de Encierro, y Leo Gómez, ex secretario de gobierno y actual profesional en el Servicio Penitenciario, plantearon los problemas en las unidades penitenciarias de Magdalena, tanto en lo referido a lo laboral como a las condiciones de los internos; Mauricio Pedranzzani, expresó las dificultades del comercio local, ; Elina Carrillo, estudiante de la Secundaria Nº 7 e integrante del centro de estudiantes, habló sobre las necesidades de los jóvenes; el médico Juan Carlos García, brindó su mirada sobre los problemas en la salud pública; el abogado y ex concejal, Diego Mendoza Jaufret, habló sobre la realidad de los clubes locales; Patricia Añaños agregó un punto referente a la situación de las redes viales rurales.

Axel Kicillof tomó nota de cada intervención y brindó una respuesta donde reunió todos los temas planteados, aquí la transcribimos:

«Muchísimas gracias por las intervenciones. Voy a tratar de contestar todas y después hablar un poquito general. Voy a seguir el orden de las inquietudes. Quiero reseñar algo que viene ocurriendo, que tampoco a querer explicarles cosas que ustedes conocen bien.

Lo único que les quiero decir es que los problemas en salud y educación, en lo que son dependencias públicas como el Servicio Penitenciario y en el entramado comercial y productivo de la Argentina y de la provincia de Buenos Aires, no son un problema exclusivamente de Magdalena en los últimos cuatro años sino que ha habido un enorme deterioro.

Falta sí muchísima información cruzada, uno conoce su realidad, pero ha habido un papel, no quiero ensañarme con eso ahora, pero hubo un papel muy llamativo de falta de cobertura o blindaje mediático sobre la situación que está viviendo la Provincia. Obviamente estamos en etapa electoral así que no me voy a hacer el inocente, pero sí les voy a decir que se han perdido puestos de trabajo a montones.

La estadística marca que en los 45 meses de gobierno de Vidal se perdieron a razón de 1200 puestos de trabajo registrado por mes y a la vez se perdieron 140 pymes por mes.

Esto es lo que se ve, en diferente magnitud y proporción, en cada una de los municipios de la provincia incluso en las zonas históricamente más prósperas, en el corazón productivo agropecuario Argentina y de la Provincia de Buenos Aires. En el corazón sojero, donde hay grandes extensiones, de riqueza fabulosa, incluso ahí, cuando uno recorre las localidades, se han perdido puestos de trabajo productivos, tanto en el campo, como en el comercio como en la producción vinculada a la industrialización de productos agropecuarios en escalas que no se habían visto demasiadas veces antes. Con decirles que ha aparecido pobreza extrema en el corazón rural de la Provincia, en pueblos muy ricos e históricamente privilegiados con respecto a otras regiones.

Lo que pasa en Magdalena con la educación, con la salud, lo que pasa con el sector público, lo que pasa con el sector productivo y el sector comercial es generalizado en toda la Provincia, no he encontrado un solo lugar que no tenga esta realidad.

Vengo de recorrer Bahía, Olavarría, Junín, Luján, en estos últimos días. Las situaciones son diversas por que la demografía es diversa, porque la estructura productiva es diversa, porque la distancia a los centros urbanos de diversas, pero no hay lugar donde en las zonas comerciales, donde históricamente no se encontraba un local libre para alquilar, hoy estén con cortinas cerradas o con muy alta rotación, que es prácticamente lo mismo.

Pero además con cosas desquiciadas, muy difíciles de explicar. En buena parte de los locales comerciales hoy es más cara la factura de luz que el alquiler. Es decir que ha habido un enorme desmanejo de las variables básicas que permiten administrar un negocio pequeño o mediano, o un tambo, porque en un tambo pasa lo mismo.

Hay que hablar de lo que pasa en la actividad privada, porque la actividad privada y las pymes, como dijeron acá, son el motor no sólo de la economía sino también del Estado, porque sin actividad privada no hay Estado. El Estado vive de la recaudación tributaria sobre la actividad privada. Acaban de mencionar acá la carga tributaria, bueno, hoy los impuestos no alcanzan porque como está cayendo la actividad también está cayendo la recaudación en la Provincia y en la Nación. Entonces se entra en una vorágine de ajuste permanente y de transferencia de la carga tributaria a los sectores más débiles.

Puedo mencionar un maxikiosco o un comercio pequeño, puedo mencionar un tambo, puedo mencionar a Nestlé o puedo mencionar a Zanella, la fábrica de motos que cerró hace poquito, a todos les pasó lo mismo. Ha habido sistemáticamente desde el día 1 de este gobierno una política de bajar los salarios, que algunos han festejado porque decían que cuando nosotros estábamos en el gobierno los sueldos eran muy altos, mirando un solo lado de la cuestión, con un parche en un ojo, mirando con un solo ojo. El salario es un costo pero son ventas también. Ha caído muchísimo la venta y la facturación también.

Estuve el otro día en General Rodríguez, en La Serenísma, una planta gigantesca. Se han quedado con todo el mercado, y me decían ellos “no es culpa nuestra, nosotros somos los que sobrevivimos, nos quedamos con el mercado porque cayó el otro pero no porque nos expandimos por sobre la demanda del otro”. En un mercado en contracción se da también el fenómeno de la concentración. Me decían en La Serenísma, ¡La Serenísima!, “no aguantamos más, tenemos que poner plata todos los meses”. No es un tambo familiar o un pequeño productor, ha caído la demanda.

Quizás en Pergamino o Bragado donde hay grandes producciones destinadas al comercio exterior, a la exportación, están un poco exentos de esto. Pero al que le va muy bien es precisamente porque no derrama sobre la economía local, la soja tiene esa particularidad, un 95% es para la exportación, prácticamente, y más con la contracción interna cada vez más grande. Hablamos de los grandes exportadores, porque un pequeño productor no es un exportador, le vende a un acopiador que a su vez le vende a un exportador, entonces tampoco ve el beneficio.

No hay ventas porque se bajó el salario y eso es una decisión de este gobierno. Como economista les digo: el plan de bajar los salarios es desde el Estado. Se bajan los salarios, se reduce la actividad y la desocupación hace bajar todavía más los salarios, es decir que después hay una espiral. Pero el puntapié inicial lo da el Estado, en 2016 el gobierno devaluó un 60%, de 9,70 a 16 pesos se fue el dólar, y la paritarias que aprobó el gobierno eran del 25%, diciendo que la devaluación no se iba a trasladar a los precios. Y a cualquier sindicato que osaba superar esa barrera o le encarcelaban dirigentes o no le homologaban la paritaria desde el Ministerio de Trabajo. Hubo una política deliberada de bajar los salarios que parecía beneficiar al sector privado pero destruyó el mercado interno.

Montados sobre el discurso de que en el gobierno anterior había tarifas muy bajas, las subieron. Uno puede discutir el nivel de las tarifas, yo por ejemplo en el 2014, siendo ministro de economía, anuncié un aumento tarifario y no lo pude hacer porque me pusieron una cautelar. La cautelar me la pusieron Patricia Bullrich y tres o cuatro dirigentes más de la oposición en ese entonces, que decían que un aumento como el que yo quería aplicar de gas iba a fundir a la industria argentina, a los jubilados y los hogares. Ahí tenían mucho corazón, les sobraba corazón. Hicieron un escándalo ¿y saben de cuánto era el aumento?, 30 por ciento. Ahora estamos teniendo acá en el gas, en esta zona tarifaria, aumentos del 3 mil por ciento. Es decir que las tarifas eran muy bajas cuando ellos hicieron el aumento, pero cuando nosotros queríamos hacer un arreglo tarifario era un escándalo de parte de la entonces prensa opositora, hoy ultra oficialista.

El problema no es tanto el nivel tarifario que hay con respecto a lo que había antes. El gran problema es que dolarizaron las tarifas, no es una política tarifaria, es una política relacionada con las ganancias de las empresas. Se le dolarizó la rentabilidad a todos los eslabones de la cadena energética en la Argentina. Se dolarizaron las tarifas cuando hay una economía está en pesos. Un pequeño productor agropecuario, sea de una superficie pequeña o de una superficie más extensa en una zona menos favorable, tiene este problema, les suben los insumos porque la dolarización vino seguida de una devaluación del 500 por ciento. Ahora los insumos del sector agropecuario están todos en dólares, desde el gasoil que lo tenemos en dólares hasta los fertilizantes y las semillas, es decir que te suben los costos y te bajan las ventas. Es al ABC, no hay rentabilidad, decrece el empleo y eso genera una política de ajuste del Estado, porque el Estado se queda sin recursos.

Si a eso le agregamos el encarecimiento del crédito, con tasas de interés siderales, escandalosas, que también fueron una política pública, no fueron para solucionar otras cuestiones. Llegaron diciendo que era para solucionar problemas, pero los agravaron y destruyeron lo que andaba bien. Yo no voy a decir que no había problemas en la economía en el gobierno anterior. Crecimos muy fuerte durante 12 años, con excepción de 2009 y 2014, dos años no crecimos. Había dificultades, esto es Argentina. Pero hoy al empleador no puede aumentar los salarios, porque no puede sostener su negocio, y al empleado ese salario no le alcanza, entonces no hay solución. Han hecho un descalabro del sistema de precios que se siente como una pérdida y un deterioro para todos los sectores sociales, para todos los sectores productivos, para toda la comunidad, todos perdieron algo.

Conclusión: hay un deterioro económico generalizado y las altísimas tasas de interés tampoco fueron para solucionar un problema, porque si hubieran querido solucionar la inflación uno debería observar alguna mejora en los índices. Bajaron los salarios y no hay demanda, subieron las tasas de interés y no hay crédito, entonces no debería haber inflación. Hoy estamos con una inflación pronosticada para este año del 56%, es la más alta en los últimos 17 años. Más alta que cualquier inflación del gobierno anterior, que teóricamente le daba a la maquinita y no sé cuántas cosas más decían, pero en los hechos si era así no lo solucionaron.

Ha habido un ataque muy fuerte a las economías vinculadas al mercado interno, o sea prácticamente todas. Exceptuando las grandes extensiones de tierra, los grandes exportadores agroindustriales, el capital financiero y el sector energético, todos los demás están igual, en toda la Provincia y la Nación.

Es una política deliberada, planeada, pensada la que vinieron a aplicar, que ya se aplicó varias veces y siempre termina igual. Además desfinancia al Estado, que como ahora está al servicio de intereses internacionales le prestan plata, con el doble propósito de general fuga y condicionar al país. En los últimos tiempos esto ha pasado tres veces: en la dictadura militar, en los 90 con Menem y ahora. Me gustaría decir otra cosa pero se han aplicado estas políticas.

En esto caen víctimas todas las organizaciones de la sociedad civil como los clubes de barrio y las sociedades de fomento. Estos modelos en general, por interés, por indiferencia o por un ataque frontal a toda forma organizativa que tenga que ver con una comunidad más conectada, más solidaria, porque por algún motivo les molesta y nunca ayudan. Hemos escuchado hablar muchísimo de los emprendedores, bueno, los clubes de barrio son emprendedores, pero no hay nada para ellos. El emprendedor que tienen en la cabeza es el muchacho de familia acomodada que hace una empresa de internet para cotizar en la Bolsa de Nueva York, como en las películas yankys, pero una familia rural que son también son emprendedores, que la transpiran todos los días, que hacen de todo, que son creativos y resisten las crisis, para esos no hay ninguna ayuda.

Podemos hablar de todos esos sectores, de cómo les va, porque tienen un discurso que va por la autopista mientras que la realidad va por un camino rural. La realidad con problemas, embarrada. En el debate Macri lo único que dijo es “avanzamos un montón, ahora se viene la revolución productiva y el salariazo”, van cuatro años. Cuando llegaron era para solucionar todos los problemas que nosotros no podíamos arreglar, yo no los podía arreglar porque según ellos era un tonto y un inepto. Había un 6% de desempleo y ahora hay un 14% en la Provincia. Es una situación muy grave, hay un aumento de los indicadores sociales de vulnerabilidad, de pobreza, el desempleo juvenil muchísimo más alto.

Es una política y un modelo de país que no incluye a la educación y a la salud pública. Hubo un marketing para no decirlo, pero hubo filtraciones, furcios, infidencias, que nos permitieron conocer lo que piensan. Macri habló de los que “cayeron en la educación pública”, la verdad es que es eso lo que piensan, cuando no se aprendieron el discurso, lo que dicen cuando se les escapa o cuando creen que está la cámara apagada. No tengo problema con nadie que vaya a la educación o a la salud privada, el que puede tiene la opción de hacerlo, pero la gran mayoría no puede, en el interior de la provincia muchas veces ni siquiera hay prestador privado. Hay un enorme desprecio, muy perverso, denota la falta de interés, la falta de valoración y además les parece un rubro de gasto. Ajustar lo más posible pero tener un discurso para que se note poco, como lo que ha pasado con las vacunas, con los remedios de los jubilados. Es una ideología y un dogma económico, el de los intereses del poder permanente más allá de cualquier gobierno.

En la función pública es fácil dejar que las cosas ocurran, ajustar se hace con una tecla de la computadora, no hace falta creatividad ni despliegue. Lo quiero decir con claridad, hubo un ataque frontal a la educación y a la universidad pública. Durante la campaña, en los debates decían que iban a poner plata en las universidades y la educación públicas. Yo soy docente universitario e investigador del Conicet, los científicos se están de nuevo afuera porque no les alcanza el sueldo, pero no es privativo de los científicos. Lo que pasa es que un científico argentino tiene oportunidades de trabajo en todo el mundo, afortunadamente, porque los forma una universidad con prestigio, se van porque ganan mucho más afuera. Y no piden ganar ganar tal vez lo que ganan en una universidad norteamericana, lo que piden es poder vivir, porque no les alcanza.

No le alcanza la plata a un trabajador del Servicio Penitenciario. No le alcanza a un comerciante, no ya a al trabajador de un comercio. No le alcanza al dueño de una pyme, no le alcanza a nadie, es una política sistemática de transferencia de recursos hacia determinados sectores. Cuando uno no puede pagar la luz dice ¡qué macana!, pero si mira el balance de la compañía energética, cuando se corta la luz todos los días o día por medio, ve que no ha invertido más pero se está llenando de plata.

Entonces yo digo, un buen regulador no tiene que fundir a las compañías energéticas, pero no puede estar para asegurar que un monopolio tenga ganancias extraordinarias. Hasta Adam Smith, el fundador del liberalismo, zapatearía el piso ante una situación así. Un monopolio regulado no puede tener una ganancia extraordinaria, está fallando el regulador. Porque los funcionarios que puso María Eugenia Vidal en el ente regulador de la Provincia son todos empleados de las compañías energéticas. Entonces es el zorro comiéndose a las gallinas ya, no cuidando el gallinero, ya no tiene ni la delicadeza de hacer como que se sienta a cuidar.

Estamos en una situación muy compleja, en la salud y en la educación es lo mismo, en toda la administración pública. En el Servicio Penitenciario, que viene con problemas estructurales, con deudas pendientes, una situación de superpoblación y hacinamiento que no es nueva, pero que se ha agravado. Había problemas estructurales, hay problemas sin resolver en la Provincia hace añares, es verdad. Buenos Aires es una provincia muy rica, acá se recauda el 40% de los impuestos nacionales, pero no vuelve toda esa plata, y en parte está bien, porque en eso consiste también el federalismo, con ese dinero estamos sosteniendo bases en la Antártida o presencia del Estado en lugares remotos. Pero ahora Buenos Aires es la provincia más rica pero también la más pobre, porque el volumen de gente que pasa necesidades básicas es mayor que cualquier otra.

Quiero hacer una breve aclaración sobre la campaña sucia que están haciendo entre los trabajadores del servicio penitenciario, sobre las cosas que yo iba a hacer en el Servicio Penitenciario, no sé qué barbaridades, que también sé porque mi esposa es docente en cárceles. Sabemos que es un sector difícil, complejo, con muchos problemas presupuestarios, pero antes se abrían carreras, se apostaba a la formación, a la capacitación y la reinserción. El ajuste presupuestario actual perjudica a los trabajadores del Servicio y empeora las condiciones de los detenidos.

Se pueden hacer muchas cosas aun con menos de los recursos necesarios. Nos espera una etapa donde deberemos encargarnos, como siempre se encargaron los gobiernos del campo popular, de volver a gobernar para la gente de acá. Porque ahora gobierna mirando afuera, a los intereses de afuera.

Yo la escuchaba a Patricia Añaños decir que necesitamos un gobierno en la Nación y en la Provincia que tenga otras prioridades. No se trata de radicalismo o peronismo, porque el radicalismo también tiene una fuerte tradición en el campo popular. Lo que pasa es que el gobierno de Macri vino a embarcar al radicalismo en una aventura neoliberal espantosa. Hay fuertes coincidencias con muchos sectores radicales. Hay valores compartidos por la mayoría de los argentinos.

Muchos gobiernos municipales en la Provincia de Buenos Aires, aún con estas políticas nacionales, han encontrado instrumentos para ayudar a sus comunidades, han declarado emergencias, han dado créditos a sus comerciantes o les han bajado las tasas, han ayudado a las escuelas. Pero en otros municipios hay mucha responsabilidad de los intendentes en que todo haya empeorado en sus comunidades. Necesitamos en Magdalena tener una intendenta del Frente de Todos, para que las prioridades del gobierno local y del gobierno provincial sean las mismas. A ponernos manos a la obra.«

Cobertura y fotos: José Luis Meirás

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